Facebook hace «un Beacon» a la inversa y venderá datos de los usuarios

•September 26, 2012 • Leave a Comment

Interesante movimiento de Facebook que recogen tanto Michel Godin como Antonio Ortiz: Facebook comenzará a vender a terceras partes acceso a datos de usuarios, en la carrera para buscar esos ingresos que permitan mantener en marcha su enorme máquina.

La aproximación me ha hecho pensar que es «un Beacon» a la inversa. Recordemos que Facebook Beacon fue un sistema muy criticado (tanto que la empresa de Zuckerberg tuvo que pedir disculpas y dar marcha atrás en su uso): en esta ocasión, en lugar de recoger ellos la información que los usuarios dejan en decenas de sitios webs, son ellos los que inundan estas decenas de bases de datos con su input.

Un Beacon a la inversa, pero no del todo: en esta ocasión tampoco han decidido avisar a sus usuarios, soy menos benevolente que Antonio… si Facebook puede tomar estas decisiones sin preguntar primero, es porque así lo estipulan los términos de uso del servicio. Otra cosa es que nadie los haya leído. Quizá las expectativas de los usuarios no se corresponden con la realidad porque no han leído los términos de uso del servicio que usan cotidianamente.

Me mudo A Tumblr

•December 10, 2009 • Leave a Comment

Adiós wordpress y a tus innumerables bugs.

A partir de ahora estaré AQUI

Delito Impreso by Cory Doctorow

•December 9, 2009 • Leave a Comment

Delito impreso (Printcrime)
por Cory Doctorow

Los policías machacaron la impresora de mi padre cuando yo tenía ocho años. Recuerdo su olor como de papel film recién salido del microondas, y la mirada de feroz concentración de Pa cuando la llenaba con pasta fresca, y el aire cálido, como recién horneado, de los objetos que salían de ella.

Los policías entraron por la puerta agitando sus porras, uno de ellos recitando los términos de la orden de allanamiento con un megáfono. Uno de los clientes de papá lo había vendido. La ipolicía pagaba en fármacos de alta calidad — mejoradores de rendimiento, suplementos para la memoria, estimulantes metabólicos. La clase de cosa que cuesta una fortuna sin receta; la clase de cosa que podrías imprimir en casa, si no te importara el riesgo de tener tu cocina llena con una súbita aglomeración de cuerpos grandes y robustos, grandes porras agitándose en el aire, machacando a cualquier persona o cosa que se pusiera en su camino.

Destruyeron el arcón de la abuela, el que ella había traído de la madre patria. Arrojaron nuestra pequeña heladera y nuestra unidad de refrigeración por la ventana. Mi canario se escapó de la muerte escondiéndose en un rincón de su jaula mientras una gran bota aplastaba la mayor parte de ella hasta convertirla en una maraña de alambre de impresora.

Pa. Lo que le hicieron. Cuando terminaron con él, se veía como si se hubiera estado peleando con un equipo de rugby entero. Lo sacaron por la puerta y dejaron que los chismosos le echaran una buena mirada mientras lo tiraban dentro del coche, mientras un vocero decía al mundo que la operación mafiosa de piratería de Pa había sido responsable de al menos veinte millones en contrabando, y que mi Pa, el villano desesperado, había resistido el arresto.

Vi todo eso en la pantalla de mi teléfono, en los restos del piso, mirándolo y preguntándome cómo, sólo cómo alguien podría mirar nuestro pequeño apartamento y nuestro terrible y miserable edificio y confundirlos con la casa de un líder del crimen organizado. Se llevaron la impresora, por supuesto, y la mostraron como un trofeo a los chismosos. Su pequeño santuario en la kitchenette se veía horriblemente vacío. Cuando me levanté y revisé el departamento y rescaté a mi pobre canario, puse una licuadora allí. Estaba hecha de partes impresas, así que sólo duraría un mes antes de que yo necesitase imprimir nuevos rodamientos y otras partes móviles. Entonces, yo podía desmontar y reensamblar cualquier cosa que pudiera imprimirse.

Para cuando cumplí dieciocho, estaban listos para dejar a Pa salir de prisión. Yo lo había visitado tres veces — cuando cumplí diez años, cuando el cumplió cincuenta, y cuando Ma murió. Habían pasado dos años desde la última vez que lo había visto, y estaba en mala forma. Una pelea en la cárcel lo había dejado con una cojera, y miraba por encima de su hombro tan a menudo que parecía un tic. Yo estaba avergonzada cuando el minitaxi nos dejó frente a nuestro edificio, y traté de mantener mi distancia frente a este esqueleto cojeante, arruinado, mientras entrábamos y subíamos las escaleras.

“Lanie”, dijo, mientras me sentaba, “Eres una chica inteligente, lo sé. Brillante. ¿No sabrías dónde tu viejo Pa podría conseguir una impresora y algo de pasta?”

Apreté mis manos en puños tan fuerte que mis uñas se clavaron en mis palmas. Cerré mis ojos. “Estuviste en la cárcel por diez años, Pa. Diez. Años. ¿Vas a arriesgarte a otros diez años por imprimir más licuadoras y fármacos, más portátiles y sombreros de diseño?”

El sonrió. “No soy estúpido, Lanie. He aprendido mi lección. No hay sombrero o portátil por el que valga la pena ir a la cárcel. No voy a imprimir más de esa basura, nunca más”. Tomó una taza de té. La bebió como si fuera whisky, un sorbo y luego una larga y satisfecha exhalación. Cerró sus ojos y se reclinó en su silla.

“Ven aquí, Lanie, dejame susurrarte algo. Dejame decirte lo que decidí mientras pasaba diez años encerrado. Ven y escucha a tu estúpido Pa”.

Sentí una punzada de culpa por haberlo retado. El estaba loco, eso estaba claro. Dios sabía por lo que había pasado en la cárcel. “¿Qué, Pa?” dije, inclinándome hacia él.

“Lanie, voy a imprimir más impresoras. Montones de impresoras. Una para cada persona. Por eso, vale la pena ir a la cárcel. Por eso, vale la pena lo que sea”.

Castellanización a partir de la traducción de:
Ariel Maidana [ariel_maidana@yahoo.com]

“Delito impreso” es parte de la antología Overclocked: Stories from the Future Present de Cory Doctorow (2007), publicada por Thunder’s Mouth, una división de Avalon Books. Se distribuye bajo la licencia Creative Commons Attibution-NonCommercial-ShareAlike 2.5

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

•December 2, 2009 • Leave a Comment

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de
modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las
libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la
cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios,
profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme
oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los
derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la
privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela
judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo
competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin
sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el
artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no
judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la
potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier
página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el
sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos
de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación
de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y
ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y
entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos
avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la
creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen
prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de
multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho
a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y
actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con
cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a
este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio
se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es
posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro
modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para
sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y
que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de
limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que
dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias
políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar
obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga
siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la
Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como
marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara
al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad
intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el
conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las
entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse
tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente
a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios
legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no
orgánica y que versa sobre otra materia

Este texto se publica en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo,
publícalo también en tu blog.

“Makers” de Cory Doctorow

•November 29, 2009 • Leave a Comment

Nuevo libro de Cory Doctorow, co-editor de Boing Boing, activista anti-copyright y miembro de la Electronic Frontier Foundation (eff.org), y gran escritor de ciencia ficción.

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Hotel New Rose

•October 9, 2009 • Leave a Comment

Siete noches alquiladas en este ataúd, Sandii. Hotel New Rose. Cuánto te deseo ahora. A veces te vuelvo a mirar. Repito la imagen, tan lenta, dulce y perversa, que casi la siento. A veces saco tu pequeña automática de mi bolso, con el pulgar acaricio un cromo liso y barato. Una 22 china, con un calibre no más grande que la pupilas dilatadas de tus ojos desaparecidos.

Ahora Fox está muerto, Sandii.
Fox me dijo que te olvidara.

— Hotel New Rose – William Gibson.

Anonymous

•September 27, 2009 • Leave a Comment

AnonymousBecause